Cómo cuidar tus sábanas
La suavidad de unas buenas sábanas merece conservarse. Estos pequeños cuidados ayudan a proteger las fibras del algodón.
El confort empieza en los pequeños detalles.
Lavado delicado
Utilizá agua fría o templada, jabón neutro y un programa suave para proteger las fibras.
Sin suavizantes
Evitá suavizantes y blanqueadores que puedan afectar la calidad y textura del tejido.
Secado adecuado
Secá preferentemente a la sombra o en secadora a baja temperatura.
Guardado
Guardá las sábanas completamente secas, en un lugar limpio y ventilado.
Cuidar lo que nos hace bien es otra forma de disfrutarlo.
Cómo cuidar tus toallas
La suavidad y la capacidad de absorción transforman cada uso en una experiencia de bienestar. Descubrí cómo conservarlas.
Antes del primer uso
Lavá tus toallas antes de estrenarlas. Los primeros lavados ayudan a mejorar la absorción natural del algodón.
Lavado suave
Usá jabón neutro, agua fría o templada y evitá sobrecargar el lavarropas.
Sin suavizante
Los residuos pueden reducir la capacidad de absorción de las fibras.
Secado y esponjosidad
Sacudí las toallas antes de colgarlas y dejalas secar al aire o en secadora a baja temperatura.
La suavidad que acompaña cada día.
Tres cuidados esenciales.
Separá los colores
Lavá tus textiles blancos por separado para mantener su luminosidad.
Dales espacio
No sobrecargues el lavarropas para permitir una limpieza adecuada.
Evitá el calor excesivo
Respetá las temperaturas indicadas en la etiqueta de cada producto.
La calidad merece ser cuidada.
Nuestros textiles están pensados para acompañarte todos los días. Cuidarlos es prolongar esa sensación de bienestar.
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